En la Cumbre Internacional de Reikiavik sobre la Profesión Docente, en marzo de 2025, el Gobierno de Escocia se comprometió a desarrollar una orientación nacional sobre IA en la educación; publicó "Artificial Intelligence (AI) in Schools: Guidelines and Guardrails" el 25 de marzo de 2026, elaborada junto con Education Scotland, las autoridades locales y jóvenes.
La orientación se basa en el marco de la OCDE "Opportunities, guidelines and guardrails for effective and equitable use of AI in education" e incluye una sección dedicada a la protección de datos: exige una Evaluación de Impacto relativa a la Protección de Datos (DPIA) antes de introducir cualquier herramienta de IA que trate datos personales, exige la aprobación de las herramientas por la autoridad local, y prohíbe compartir datos de alumnos con sistemas no verificados o inseguros.
La orientación se acompaña de una Evaluación de Impacto sobre los Derechos y el Bienestar del Niño, vinculada a la incorporación de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño al derecho escocés, y se enmarca en la Estrategia de IA de Escocia 2026–2031.
La orientación es explícitamente no estatutaria ("consejos y orientación", no una regulación obligatoria), no establece un mecanismo de aplicación, y deja a las autoridades locales la discreción de fijar sus propias políticas conformes; el documento indica que se actualizará conforme evolucione la evidencia.
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