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El Consejo Supremo de la Mujer de Baréin — Dos Décadas de Reforma Descendente

Baréin · Riffa · Ver el perfil de Baréin

El Consejo Supremo de la Mujer de Baréin, presidido por la familia real desde 2001, generó una primera ministra (2004) y juezas (2006); las mujeres ocupan hoy ~20% de los escaños parlamentarios, pero monitores independientes documentan brechas y reformas 'artificiales'.

El Consejo Supremo de la Mujer de Baréin — Dos Décadas de Reforma Descendente

Detalles

Promotor
Supreme Council for Women (Bahrain)
Período
2001-present
Palabras clave
women's institutional machinery, political participation, judiciary, gender policy

Descripción

El Consejo Supremo de la Mujer (SCW) de Baréin se creó el 22 de agosto de 2001 mediante la Orden Emiral n.º 44, presidido por la esposa del Rey y bajo dependencia directa del monarca, con el mandato de ser el organismo de referencia para los asuntos de la mujer en todo el gobierno. Ha producido un Plan Nacional para el Avance de la Mujer Bareiní, actualizado periódicamente (2013-2022, prorrogado hasta 2026).
Siguieron hitos concretos: la Dra. Nada Haffadh se convirtió en la primera ministra de Baréin en 2004; el país nombró a sus primeras juezas a partir de 2006; y las mujeres ocupan hoy alrededor del 20% de los escaños en el Consejo de Representantes de Baréin, con 22 juezas (14 en puestos de decisión) según datos recientes del SCW. Las mujeres obtuvieron el derecho al voto y a presentarse como candidatas en 2002.
La evaluación independiente es más crítica. Activistas bareiníes, incluido el Comité de Petición de las Mujeres, pidieron en 2007 la disolución del SCW, argumentando que los nombramientos se basan en vínculos tribales o sectarios más que en el mérito, describiendo las reformas como 'artificiales y marginales'. Los informes 2025-2026 de Human Rights Watch y el comité de la CEDAW documentan un 'espacio cada vez más reducido para las defensoras de los derechos humanos de las mujeres', una ley laboral que sigue excluyendo a las trabajadoras domésticas (mayoritariamente migrantes) de protecciones básicas, y una ley de nacionalidad que aún restringe a las madres bareiníes de transmitir la ciudadanía a sus hijos. El caso muestra que un mecanismo nacional duradero y bien dotado de recursos para la mujer puede coexistir con brechas estructurales sin resolver, señaladas por monitores independientes de derechos humanos.

Implementación

Los detalles de implementación (coste, plazo, personal, condiciones para el éxito) aún no están disponibles para esta práctica.

Fuentes de datos

De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.

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