En 2011, la Asociación Danesa de Ciegos propuso a la Fundación LEGO que los ocho tetones de un bloque 2x4 se parecen lo suficiente a una celda braille de seis puntos como para enseñar lectoescritura mediante el juego. La Fundación Dorina Nowill para Ciegos, de Brasil, retomó la idea en 2017 y, tras varios años de pruebas con comunidades ciegas en Dinamarca, Brasil, Reino Unido, Noruega, Alemania, Francia y Estados Unidos, LEGO Braille Bricks se lanzó el 20 de agosto de 2020 en esos siete países, con kits de más de 300 piezas que cubren el alfabeto, los números del 0 al 9 y símbolos matemáticos.
En Brasil, la Fundación Dorina Nowill —con sede en São Paulo— gestiona el programa como distribuidora local exclusiva: según cifras publicadas por la propia fundación, se han distribuido gratuitamente 19.003 kits a 7.397 escuelas en 239 municipios asociados, con 18.140 docentes inscritos en capacitaciones impartidas junto con las universidades UNESP y UNOESTE, dirigidas a niños de 4 a 10 años en etapa de prealfabetización y alfabetización.
Ni LEGO ni la fundación han publicado una evaluación controlada de los avances en lectura; el registro público documenta la escala de distribución e inscripción y testimonios cualitativos de docentes y familias, no resultados de lectura medidos, por lo que esta evidencia debe leerse como alcance y adopción institucional, no como impacto de aprendizaje demostrado.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.