Benín ha puesto cientos de servicios públicos en línea, pero gran parte de la población es rural y carece de dispositivos o conexión. El Ministerio de Trabajo y Función Pública, con apoyo del PNUD a través del proyecto PARMAP, creó los Centres Communaux de Service Public (CCSP): sedes municipales con quioscos táctiles, wifi de largo alcance, energía solar, pantalla informativa y personal formado (puntos focales) que ayuda a los usuarios en las plataformas de servicios en línea.
El 21 de marzo de 2023 se inauguraron cinco nuevos centros (Ouèssè, Adjarra, Sèmè-Podji, Covè y Lokossa), que se suman a 15 ya existentes, unos 20 centros en total. El de Lokossa se financió con el presupuesto nacional; los otros cuatro, con el PNUD. La ministra expresó la ambición de cubrir los 77 municipios y el PNUD prometió buscar más socios.
El anuncio informa de más de 300 usuarios y una satisfacción de alrededor del 91 % a esa fecha, pero no aclara si abarca solo los nuevos centros o todos, ni cómo se midió. No se halló evaluación independiente, coste por usuario ni comparación con no usuarios.
El modelo responde de forma pragmática a la trampa del «digital por defecto»: mantiene el canal en línea y añade un punto de acceso local asistido. Su valor depende del personal, de la disponibilidad de los quioscos, de las suscripciones de conexión y de la gama de servicios realmente disponibles, lo que las fuentes públicas aún no documentan.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.