La Reserva Marina de Galápagos abarca unos 133.000 kilómetros cuadrados y alberga cerca de 3.000 especies marinas, de las cuales aproximadamente una quinta parte no existe en ningún otro lugar del mundo, lo que la convierte en un objetivo atractivo para las flotas de pesca industrial que operan justo en su frontera.
Desde 2021, la Armada de Ecuador utiliza la plataforma Dark Vessel Detection de MDA, desplegada mediante un programa de 7 millones de dólares canadienses financiado por Pesca y Océanos de Canadá, para localizar embarcaciones que desactivan sus localizadores cerca de la reserva. El sistema combina imágenes de radar de apertura sintética de RADARSAT-2 con detección de radiofrecuencia y análisis de geoespectro, utilizando aprendizaje automático para señalar probables embarcaciones pesqueras que los datos AIS por sí solos no detectarían.
En junio de 2022, el sistema ayudó a la Armada ecuatoriana a detectar cerca de 180 embarcaciones con bandera china pescando calamar gigante junto a la frontera de la zona económica exclusiva de la reserva. Por separado, desde un memorando de entendimiento de 2020 con Global Fishing Watch, Ecuador ha equipado a más de 700 embarcaciones nacionales con sistemas de monitoreo y ha hecho públicas sus posiciones, reforzando la transparencia de la pesca legal incluso mientras el sistema de deteccion se centra en la actividad ilegal.
Todavía no existen estadísticas independientes de antes/después que cuantifiquen una reducción de incidentes de pesca ilegal atribuible al sistema; las detecciones documentadas demuestran capacidad de vigilancia, no un efecto disuasorio medido, y las embarcaciones extranjeras que operan justo en la frontera siguen siendo difíciles de interceptar o procesar conforme al derecho internacional.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.