Desde octubre de 2017, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) de México aplica modelos de aprendizaje automático a su sistema nacional obligatorio de facturación electrónica (CFDI), comparando los ingresos declarados y las bases del IVA con las facturas emitidas para detectar transacciones simuladas y empresas fantasma. En 2020, se atribuyó a estos modelos la identificación de aproximadamente 1.200 empresas fantasma y unas 3.500 transacciones fraudulentas.
En marzo de 2021, el SAT incorporó OrientaSAT, un chatbot gratuito con IA que asiste a los contribuyentes durante la temporada de declaraciones; sus interacciones crecieron un 47,5%, hasta 246.309 en 2023. En el primer trimestre de 2024, el SAT reportó un aumento del 25,4% en la eficiencia de las auditorías y una razón de recuperación de 201,6 pesos por cada peso invertido en fiscalización, frente a 160,8 pesos un año antes, atribuyendo parte de la mejora a la clasificación de riesgo asistida por IA en el marco de su "Plan Maestro" 2024.
Un estudio revisado por pares, realizado por investigadores afiliados a la UNAM, plantea preocupaciones sobre el sesgo algorítmico contra determinados grupos de contribuyentes, la falta de divulgación de la metodología de puntuación de riesgo y la falta de claridad en la rendición de cuentas legal; también señala que la plantilla del SAT se redujo en 7.004 puestos (-22%) en 2022, la mayor reducción registrada, coincidiendo con el impulso a la automatización. Las propias afirmaciones del SAT sobre las ganancias de recaudación atribuibles específicamente a la IA, frente a la digitalización en sentido más amplio, no han sido auditadas de forma independiente.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.