Rumanía es uno de los países de la UE con mayor explotación forestal; el propio gobierno estima que el volumen de tala ilegal anual ronda el doble de la cuota legal. Desde enero de 2021, el Ministerio de Medio Ambiente, Aguas y Bosques exige que cada transporte de madera se registre en SUMAL 2.0, un sistema nacional digital de trazabilidad: los conductores deben fotografiar la carga y subir los permisos en tiempo real, cruzados con alertas satélitales de cambio forestal actualizadas cada 2 a 7 días.
Una investigación de la OCCRP reveló que los transportistas reutilizaban o «clonaban» fotos antiguas en distintas cargas para simular el cumplimiento. En noviembre de 2023, el Ministerio, junto con Google Cloud y la empresa rumana de TI Zitec, probó Vertex AI para analizar automáticamente los permisos y fotos de un mes completo —unos 400.000 permisos y 1,6 millones de imágenes—, tarea completada en unos tres días (0,64 segundos por permiso), frente a las aproximadamente 125 personas que habrían sido necesarias para una revisión manual, ante una plantilla de la Guardia Forestal de unas 200 personas. El proyecto piloto generó suficientes casos sospechosos para desencadenar siete investigaciones penales y multas/confiscaciones de madera por valor de más de 930.000 dólares. En un periodo de control más amplio de unos dos años, el sistema de vigilancia SUMAL se atribuye el hallazgo de más de 2.000 transportes fraudulentos «clonados», 2 millones de euros en multas y 1,6 millones de euros en madera confiscada.
La investigación de la OCCRP concluyó que la IA detectaba con fiabilidad las falsificaciones burdas (fotos de sillas, rostros, neumáticos), pero que «no era lo bastante sofisticada para detectar fraudes más sutiles, como imágenes de madera real» reutilizadas en distintas cargas, por lo que fotos clonadas pero verosímiles aún podían pasar inadvertidas. El Ministerio ha impulsado desde entonces un concurso complementario de 8,9 millones de euros, financiado en parte por el plan de recuperación europeo de Rumanía (PNRR), para cámaras de reconocimiento de matrículas y LiDAR que complementen la revisión fotográfica, tratando el piloto de IA como una herramienta de primera generación y no como una solución terminada.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.