En diciembre de 2025, el Ayuntamiento de Dallas aprobó un contrato de tres años, por valor de 2,556 millones de dólares (unos 852.000 dólares al año), con la empresa City Detect Inc., para instalar cámaras conectadas a IA en los camiones de recogida de residuos vegetales y voluminosos de la ciudad. Se instalaron dos cámaras en cada uno de 50 camiones, que fotografían las propiedades durante las rondas habituales de recogida, aproximadamente cada 30 días; un software de visión por computador señala luego vertidos ilegales, grafitis, vegetación excesiva y estructuras en mal estado, asignando a cada propiedad una 'puntuación de degradación' del 1 al 4. El mismo proveedor opera un sistema similar en Columbia, Carolina del Sur, desde 2024, y existen camiones equipados de forma comparable en Tacoma, Washington, y San José, California.
La administradora municipal Kimberly Bizor Tolbert describió el despliegue como la entrega de 'soluciones eficaces que todos nuestros residentes merecen para mantener nuestros barrios limpios y seguros'. Para limitar la exposición de la privacidad, el sistema difumina automáticamente rostros y matrículas en las imágenes captadas, y el personal de cumplimiento normativo de Dallas revisa cada detección señalada por la IA antes de emitir cualquier aviso o multa: la IA no actúa por sí sola. Hacia septiembre de 2026, las informaciones situaban en más de 21.000 las propiedades señaladas, de las cuales unas 1.800 derivaron en avisos de cortesía en lugar de multas formales.
El programa no ha estado exento de polémica: pocos meses después de su lanzamiento, al menos un concejal de Dallas propuso recortar su financiación, y la prensa independiente todavía no ha evaluado si las propiedades señaladas se traducen en una reducción medible de los vertidos, la degradación o el retraso en la resolución de infracciones; las cifras públicas disponibles hasta ahora describen un volumen de detecciones, no un resultado evaluado.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.