El gobierno de Guinea Ecuatorial creó GITGE (Gestor de Infraestructuras de Guinea Ecuatorial) como operador estatal de la red troncal de fibra óptica del país y de su capacidad en cables internacionales, conectando el país a través de los sistemas de cables submarinos ACE, Ceiba-2 y SAIL. La Agenda Digital del gobierno (ADIGE), con cuatro objetivos, que incluye una ley de protección de datos de 2016, fija como objetivo formal "universalizar el acceso a los servicios de telecomunicaciones", pero los propios indicadores del país, evaluados por la UIT —una puntuación de 43/100 en el índice regulatorio de TIC en 2020 y cerca de 0,10 suscripciones de banda ancha fija por cada 100 habitantes— muestran que el acceso, especialmente fuera de Malabo y Bata, sigue siendo limitado.
En este contexto, GITGE puso en marcha dos programas orientados a la ciudadanía: CONECTATE, que abre puntos de acceso WiFi gratuitos en espacios públicos (lanzado en 2018 en el Centro Cultural de Guinea Ecuatorial y en el Paseo Marítimo de Malabo), y EDUCA, que conecta escuelas públicas a WiFi gratuito y renueva y dona laboratorios informáticos junto con actividades tecnológicas escolares.
La prensa especializada (TechAfrica News, CIO) describe la ambición de EDUCA como alcanzar "todas las escuelas públicas", pero ni los materiales de la propia GITGE ni la cobertura independiente publican un recuento de escuelas conectadas, computadoras entregadas o estudiantes alcanzados, y la afirmación contrasta con las estadísticas nacionales de banda ancha, todavía bajas. Este caso se incluye como un ejemplo honestamente documentado y de evidencia débil: un programa gubernamental de conectividad real e identificado, cuyo alcance efectivo no ha sido medido de forma independiente.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.