En el curso 2023-24, el Departamento de Educación de Indiana ejecutó un programa piloto de subvenciones para plataformas de IA, financiado con fondos federales de recuperación pospandemia (unos 1,8–2 millones de dólares, hasta unos 50.000 dólares por distrito). Según la prensa, participaron unos 2.500 docentes de entre 36 y 40 distritos y escuelas chárter, en más de 100 centros, con plataformas aprobadas por el Estado, entre ellas Khanmigo (la más elegida), Amira Learning, Edia, SchoolJoy, diffit.me y Chat for Schools.
Los docentes las usaron sobre todo para ahorrar tiempo en la planificación de clases, diferenciar contenidos y para tutoría y retroalimentación, incluido el apoyo a estudiantes de inglés. Una encuesta estatal obtuvo 625 respuestas; alrededor del 53 % valoró el impacto global en el aprendizaje y la práctica docente como positivo o muy positivo.
Los problemas señalados fueron fallos de usabilidad, reconocimiento de voz y micrófono, cobertura desigual de materias y escaso apoyo formativo. La evidencia es de satisfacción autodeclarada, no de resultados de aprendizaje medidos, y las fuentes difieren ligeramente en cifras y financiación. No hubo financiación continuada; los distritos podían solicitar subvenciones de aprendizaje digital. El principio estatal era mantener a los docentes como decisores, con supervisión humana.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.