Tras la primera Cumbre Presidencial sobre Violencia de Género y Feminicidio de Sudáfrica, celebrada en 2018, un Comité Directivo Interino elaboró el Plan Estratégico Nacional contra la Violencia de Género y el Feminicidio (NSP-GBVF), lanzado por la Presidencia en 2020 con vigencia hasta 2030. El plan se estructura en seis pilares que abarcan la prevención, el fortalecimiento de la respuesta de la justicia penal, y la provisión de apoyo, cuidado y recuperación para las sobrevivientes, coordinados entre el gobierno nacional y provincial, la sociedad civil y el sector privado.
Su implementación ha contado con una financiación pública significativa —unos 21.000 millones de rands asignados a medio plazo entre los seis pilares del plan, incluidas partidas presupuestarias para el empoderamiento económico de las mujeres. En 2025, la Comisión para la Igualdad de Género de Sudáfrica, un organismo de supervisión de origen constitucional, llevó a cabo la revisión formal de medio término del plan.
Esa revisión es franca sobre un balance mixto: el NSP ha impulsado la colaboración entre el gobierno, la sociedad civil y el sector empresarial, pero su impacto en la reducción real de las tasas de violencia de género y feminicidio 'sigue siendo limitado'. Solo el 27% de las comunidades encuestadas reportó programas activos de sensibilización sobre violencia de género y feminicidio, y la revisión señala déficits persistentes de financiación, una capacidad de implementación local desigual y un alcance más débil en zonas rurales y marginadas como principales obstáculos para traducir un marco nacional bien financiado en reducciones medibles de la violencia.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.