Cuando el choque de la COVID-19 golpeó a Chile, las estadísticas oficiales de consumo de los hogares eran demasiado lentas para mostrar a los responsables de política lo que ocurría con el gasto en tiempo real, mientras que los datos de pagos con tarjeta electrónica se captan con un rezago prácticamente nulo.
En el Documento de Trabajo N.º 931, el economista del Banco Central de Chile Marcus P. A. Cobb puso a prueba modelos de anticipación construidos a partir de estos datos de pagos electrónicos frente a los métodos estándar de anticipación del banco, siguiendo el consumo de los hogares durante el período pandémico.
El estudio encontró que los datos de pagos captaron variaciones en tiempo real del gasto durante el choque, y que modelos simples basados únicamente en datos de pagos electrónicos podían producir mejoras adicionales de precisión de anticipación una vez asignada una ponderación de representatividad adecuada a cada sector económico presente en los datos de pagos.
Se trata de un documento de investigación que pone a prueba una nueva fuente de datos en tiempo real, no de un componente confirmado del sistema operativo permanente de anticipación del banco; su valor documentado es mayor durante choques agudos, cuando los indicadores tradicionales más se rezagan.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.