Perú administra cerca de 68 millones de hectáreas de selva tropical, gran parte en regiones amazónicas remotas donde la tala ilegal es típicamente selectiva -los madereros retiran solo un puñado de árboles de alto valor por hectárea en lugar de talar todo el terreno-, lo que la hace muy difícil de detectar con los métodos convencionales de detección de cambios por satélite, calibrados para la deforestación a gran escala.
Investigadores del Grantham Centre for Sustainable Futures de la Universidad de Sheffield (Shaun Quegan, David Edwards, Robert Bryant, Chris Bousfield y Matthew Hethcoat, este último actualmente en el Servicio Forestal Canadiense) desarrollaron un método de aprendizaje automático que analiza imágenes satelitales de altísima resolución para identificar la extracción de árboles individuales casi en tiempo real. Los episodios de tala detectados se cotejan con datos oficiales del servicio forestal peruano, SERFOR, y de su sistema nacional de seguimiento forestal, SISFOR, para determinar si la actividad se ajusta a un plan de manejo aprobado o si es ilegal.
OSINFOR, el organismo peruano independiente de supervisión de los recursos forestales y de fauna silvestre, adoptó la herramienta para orientar sus inspecciones de campo, inaugurando formalmente la tecnología en 2025. En un área inicial de 1,8 millones de hectáreas de bosque monitoreado, el sistema identificó el 37% de toda la tala ilegal reportada oficialmente. Las autoridades peruanas utilizaron las pruebas resultantes para incautar más de 41.000 metros cúbicos de madera ilegal entre 2023 y 2024, con un valor de mercado superior a los 19 millones de dólares, según Williams Arellano, jefe de OSINFOR.
Los investigadores describen la herramienta como un cambio decisivo en los tiempos de fiscalización: dado que la tala selectiva se detecta mientras aún está ocurriendo, y no meses después cuando las imágenes satelitales muestran una parcela ya totalmente talada, los inspectores pueden intervenir mientras las pruebas -y, en algunos casos, los propios madereros- aún se encuentran en el lugar. El enfoque está diseñado para poder extenderse a otros países de la cuenca amazónica que enfrentan la misma brecha de detección de la tala selectiva, aunque hasta ahora su despliegue se ha limitado a Perú.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.