El Ministerio del Ambiente de Perú creó en 2010 el Programa Nacional de Conservación de Bosques para la Mitigación del Cambio Climático (PNCB), que utiliza Transferencias Directas Condicionadas (TDC) para pagar a comunidades indígenas con títulos legales de tierra por proteger el bosque amazónico en pie, vinculando los pagos a patrullajes forestales y a planes de desarrollo sostenible definidos por las propias comunidades.
El cumplimiento y los cambios en la cobertura forestal se monitorean a través de Geobosques, la plataforma pública del MINAM, que desde 2016/2017 genera alertas de deforestación basadas en imágenes Landsat con resolución de 30 metros cada 16 días, permitiendo a autoridades, investigadores y comunidades vigilar áreas específicas y recibir alertas automáticas por correo electrónico.
Con cofinanciamiento que incluye un compromiso de 4,99 millones de euros implementado por la agencia alemana GIZ (2014–2019), el esquema fue institucionalizado por cinco gobiernos regionales — San Martín, Loreto, Ucayali, Amazonas y Madre de Dios — y cubrió 188 comunidades indígenas y más de 1,8 millones de hectáreas de bosque tropical.
Una evaluación de CIFOR-ICRAF de septiembre de 2024 encontró que, casi 15 años después, las tasas de deforestación en Perú siguen siendo "persistentemente altas" y no han alcanzado las metas originales del programa, con comunidades receptoras de TDC que muestran altas tasas de abandono y expulsión que cuestionan su sostenibilidad a largo plazo — un recordatorio de que los pagos verificados por satélite por sí solos no han bastado para revertir la pérdida de bosque amazónico.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.