Pekín, capital históricamente sometida a estrés hídrico, ha desarrollado una infraestructura de reutilización de aguas residuales a gran escala como parte de su estrategia de abastecimiento de agua, junto con el proyecto de trasvase Sur-Norte. Según la Autoridad del Agua de Pekín, citada por Xinhua y el portal gov.cn del Consejo de Estado, la ciudad recicló 1.280 millones de metros cúbicos de agua en 2023.
De ese total, 1.180 millones de metros cúbicos —la gran mayoría— se destinaron a 'fines ecológicos y ambientales', reabasteciendo ríos, lagos y humedales, mientras que el agua reciclada representó, por separado, más del 30% del consumo de agua en los sectores industrial y de saneamiento. En conjunto, el agua reciclada cubrió casi el 30% del consumo total de agua de Pekín en 2023, una cifra que ambas fuentes describen como un máximo histórico que ha convertido al agua reciclada en la 'segunda fuente de agua' estable de la ciudad.
Estas cifras proceden de la autoridad municipal del agua de Pekín, difundidas a través de medios estatales, y no fueron auditadas de forma independiente en las fuentes revisadas. No se encontraron datos de seguimiento de resultados ecológicos (por ejemplo, cambios medidos en la salud de los humedales o en la presencia de especies) que respalden la afirmación de reabastecimiento ecológico, por lo que el beneficio ecológico declarado, aunque plausible dados los volúmenes implicados, está solo parcialmente evidenciado.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.