En 2025, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) encuestó a 516 funcionarios de 57 instituciones estatales de Bosnia y Herzegovina sobre su uso de la IA generativa en el trabajo. Los resultados, anunciados por el ministro de Comunicaciones y Transporte, Edin Forto, el 8 de septiembre de 2025, mostraron que el 69% de los encuestados ya utilizaba herramientas de IA —sobre todo servicios gratuitos de consumo como ChatGPT— en su trabajo diario, totalmente al margen de cualquier política, licencia o marco de seguridad gubernamental.
La misma encuesta reveló que el 95% de estos funcionarios nunca había recibido formación formal sobre el uso seguro de la IA, aunque el 96% afirmaba querer recibirla; al preguntarles qué formación necesitaban más, el 75% señaló el uso práctico, el 42% los conceptos básicos de IA y el 40% el marco legal y ético. Medios bosnios independientes, incluido el medio de investigación Detektor (red BIRN), advirtieron de que personal sin formación introduciendo datos sensibles en herramientas de IA de consumo alojadas en el extranjero crea un riesgo real para la protección de datos, dado que Bosnia y Herzegovina todavía carece de una ley nacional de IA.
En respuesta, el Ministerio de Comunicaciones y Transporte —que Forto describió como el paso de una «era del papel CIPS» a «servicios digitales verificables y seguros»— está trabajando con el PNUD para licenciar herramientas de IA de Microsoft en un entorno controlado por el gobierno y desplegar formación estructurada. En el momento del anuncio, se trataba todavía de un compromiso en fase inicial: no se habían publicado cifras de licencias, tasas de finalización de formación ni resultados de productividad medidos.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.