El sandbox regulatorio del Datatilsynet une a la autoridad noruega de protección de datos con organizaciones públicas y privadas en diálogos acotados en el tiempo, de 3 a 6 meses, para comprobar si un sistema de IA previsto o ya en uso cumple la normativa de protección de datos antes de desplegarse a gran escala. Desde su lanzamiento en 2021, cerca de 20 proyectos han pasado por el programa.
Entre los ejemplos del sector público destacan el proyecto de 2022 de la NAV sobre predicción de la duración de bajas laborales mediante aprendizaje automático, el trabajo de 2023 de Ruter sobre transparencia en su aplicación de transporte, el modelo de 2023 de predicción de reingresos hospitalarios de Helse Bergen, la investigación de 2023 de Ahus y el Defensor de la Igualdad y la No Discriminación sobre sesgos en un algoritmo de riesgo cardíaco, el informe final de junio de 2024 de la NTNU sobre el uso de Microsoft 365 Copilot conforme a la ley de protección de datos, y el proyecto de 2025 de Ahus sobre monitorización remota de pacientes mayores.
Una evaluación independiente de 2023 realizada por la consultora Agenda Kaupang, basada en entrevistas y una encuesta a participantes, calificó la organización de admisiones, proyectos y comunicación del Datatilsynet como "muy satisfactoria" y señaló que participantes y observadores atribuían al sandbox la generación de competencias reales en IA y protección de datos. La misma evaluación apuntó límites honestos: el sandbox tiene dificultades para atraer a participantes académicos y para llegar a organizaciones que no ven de forma natural a un regulador de datos como un actor de la IA. La orientación producida es consultiva, no un refugio legal. El modelo ha sido desde entonces objeto de estudio académico (Cambridge Forum on AI: Law and Governance) y se refleja en el artículo 57 del Reglamento europeo de IA, que exige que cada Estado miembro establezca un sandbox regulatorio nacional de IA antes de agosto de 2026.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.