El Control Federal de Finanzas suizo (SFAO/EFK) auditó el uso de la IA en la Administración Federal tomando los chatbots como ejemplo (auditoría EFK-24181, versión con posiciones de los auditados de 25 de febrero de 2025), en la Oficina Federal de Estadística, la Cancillería Federal y la Oficina Federal de Informática y Telecomunicaciones (OFIT). Se examinó si se aprovechaban las sinergias entre proyectos, si podían lograrse los beneficios esperados y si la Red de Competencias en Inteligencia Artificial (CNAI) cumplía su función.
El SFAO identificó 21 soluciones de chatbot de IA, operativas o en desarrollo. La mayoría son chatbots de bajo coste y bajo riesgo en sitios web públicos; las soluciones más complejas, que exigen alta soberanía de datos y seguridad, son minoría y todas están en desarrollo. Los costes de implantación van de 9 000 a 3 millones de CHF. Ejemplos citados por la prensa especializada en octubre de 2024: un bot de información consular, el bot fragesi.ch de supervisión de fundaciones, un prototipo de estadísticas a SQL en la Oficina Federal de Estadística, un asistente RAG de la SECO y un asistente de conocimiento previsto en la Caja Federal de Compensación.
Hallazgos: el conocimiento se comparte y se aprovechan sinergias, pero sobre todo mediante intercambios bilaterales y autoorganizados, porque la CNAI, creada en 2021, tuvo un papel más bien facilitador y, con recursos muy limitados, no pudo cumplir su mandato; una evaluación independiente de la Oficina de Estadística ya lo había mostrado y el Consejo Federal ordenó medidas. El marco general (subestrategia de IA de la Cancillería, informe de la OFCOM sobre regulación) seguía pendiente, para finales de 2025. El SFAO pidió consolidar las lecciones y proporcionar rápidamente herramientas reutilizables sobre bases jurídicas, protección de datos e infraestructura.
Salvedad sobre la evidencia: es una auditoría de gobernanza y coordinación, no una evaluación de resultados. No se publican cifras de uso, precisión o ahorro por chatbot, por lo que los beneficios siguen sin demostrarse. La práctica vale como balance independiente y transparente y como caso de cautela: la adopción experimental y descentralizada de la IA requiere un órgano de coordinación con recursos.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.