Qué es — Yeda Research and Development Company Ltd. es una filial propiedad al 100% del Instituto Weizmann de Ciencia, fundada en 1959 específicamente para poseer y comercializar la propiedad intelectual generada por los investigadores del Instituto.
Qué hace — Yeda tramita y gestiona patentes sobre invenciones del Instituto, negocia acuerdos de licencia y regalías con empresas farmacéuticas y tecnológicas, y devuelve aproximadamente el 40% de los ingresos por regalías a los científicos inventores, reinvirtiendo el resto en el presupuesto de investigación del Instituto.
Resultados — el mayor éxito del modelo es el acetato de glatirámero, licenciado a Teva Pharmaceutical Industries en la década de 1980 y comercializado como Copaxone para la esclerosis múltiple; junto con Rebif (esclerosis múltiple, con Merck Serono), un sistema de cifrado de satélites de NDS y, más tarde, Erbitux (oncología, con ImClone/Sanofi), estas invenciones han generado la mayor parte de las regalías de Yeda. En 2013, el Instituto ingresaba entre 50 y 100 millones de dólares anuales en regalías farmacéuticas, y en 2022 los productos derivados de la investigación del Instituto generaron más de 23.000 millones de dólares en ventas globales; informes recientes sitúan los ingresos acumulados por regalías en más de 2.000 millones de dólares (más de mil millones de shekels) en un período de seis años, situando consistentemente a Weizmann entre las cinco principales instituciones académicas del mundo en ingresos por regalías. Más allá de las licencias, aproximadamente 120 empresas start-up se han fundado a partir de investigación de Weizmann hasta 2024, apoyadas desde 2021 por una unidad dedicada de precomercialización, BINA.
Por qué importa — Yeda muestra un caso extremo pero instructivo del modelo de 'empresa universitaria propietaria de la propiedad intelectual': una única relación de licencia de décadas (Copaxone) financió una gran parte de los ingresos no procedentes de subvenciones de un instituto de investigación, y demuestra cómo una fortaleza de investigación básica concentrada en un campo estrecho (inmunología/neurociencia) puede convertirse en un retorno comercial duradero, siempre que el instituto mantenga la propiedad intelectual completa y comparta generosamente las regalías con los inventores.
Advertencia — la gran mayoría de los ingresos de Yeda ha procedido históricamente de un pequeño número de medicamentos de éxito y no de una cartera de patentes amplia y equilibrada, y los ingresos de Copaxone han disminuido sustancialmente desde que la patente expiró a mediados de la década de 2010 — un recordatorio de que estas ganancias concentradas de transferencia tecnológica no son fácilmente repetibles ni están garantizadas.
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