CGNet Swara ("la voz de la Red de Chhattisgarh") es una plataforma de periodismo ciudadano basada en voz, lanzada en 2010 por el experiodista de la BBC World Service Shubhranshu Choudhary, junto con Bill Thies de Microsoft Research India, para servir a comunidades rurales e indígenas de Chhattisgarh, donde menos del 1% de la población tenía acceso a internet y muchos residentes no saben leer en hindi ni en inglés, y hablan gondi y otras lenguas locales.
El sistema funciona enteramente por teléfono: la persona llama, cuelga tras un tono (una "llamada perdida" gratuita) y la plataforma le devuelve la llamada, permitiéndole grabar un mensaje sobre un problema local: una bomba de agua averiada, salarios impagados, un conflicto de tierras, una crisis sanitaria. Una red de unos 50 subeditores voluntarios, repartidos por la región, revisa y verifica las grabaciones antes de publicarlas para que cualquiera pueda escucharlas llamando al mismo número. No se necesita smartphone, aplicación ni alfabetización en ningún paso.
Un estudio revisado por pares de 2015, de Microsoft Research y la Universidad de Washington ('Revisiting CGNet Swara and its Impact in Rural India', ACM ICTD 2015), basado en 70 entrevistas y los registros de la plataforma, documentó más de 575.000 llamadas telefónicas, más de 6.900 historias publicadas y 287 quejas concretas resueltas directamente a partir de un reporte, incluidas bombas de agua reparadas y salarios recuperados. En un caso ampliamente citado, los reportes de los oyentes revelaron más casos de malaria en un solo año que los registrados por el gobierno estatal en la década anterior, lo que llevó a las autoridades a reconocer el brote.
La plataforma sigue en funcionamiento, según confirma su asamblea general anual más reciente (septiembre de 2024) y una sesión del Foro de Gobernanza de Internet de 2024 sobre su labor en el centro de la India afectado por conflictos, 14 años después de su lanzamiento: una notable continuidad para un modelo dependiente de voluntarios. El estudio de 2015 es honesto respecto a sus límites: la mayoría de los beneficios llegan al subconjunto de llamantes cuyos reportes son seleccionados y verificados, y el impacto depende en gran medida de la capacidad y el alcance de la red voluntaria de subeditores.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.