En abril de 2026, el ministro de Función Pública y Transformación Digital de Andorra, Marc Rossell, anunció que el gobierno prevé desplegar una herramienta de IA generativa al estilo Microsoft Copilot para todos los empleados de la administración pública a partir de 2027, con el objetivo de automatizar tareas repetitivas, como la redacción de pliegos de condiciones, y agilizar la gestión de información interna.
La iniciativa se apoya en una alianza ya existente entre Andorra Digital y Google, anunciada en 2025, que abarca IA, infraestructura en la nube y ciberseguridad, y sigue las directrices no vinculantes de febrero de 2024 de Andorra sobre el despliegue de una IA fiable para el sector público, el sector privado y el público en general.
En el momento del anuncio, el plan sigue en fase previa al despliegue: todavía no existen datos de implementación, uso o productividad. Las autoridades han indicado que también podrían desarrollarse aplicaciones de IA específicas para determinados departamentos a medida que se identifiquen necesidades concretas en ciertos servicios — una salvedad que deja el plan andorrano aproximadamente en el punto en que se encontraban varios proyectos piloto de Copilot de otros gobiernos europeos antes de sus propias evaluaciones controladas, algunas de las cuales posteriormente no hallaron ganancias de productividad medibles.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.