El 25 de febrero de 2026, la Oficina de Normas de Jamaica (BSJ) celebró una ceremonia de lanzamiento en sus instalaciones multiuso de Kingston para el primer conjunto de ocho normas nacionales de accesibilidad de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) del país, bajo el lema «Inclusive by Design: Crafting a Digital Jamaica that Leaves No One Behind». Las normas abarcan la accesibilidad para discapacidades físicas, intelectuales y de salud mental, así como deficiencias auditivas y visuales.
Las normas ponen en práctica la Ley de Discapacidad de Jamaica de 2014 (en vigor desde el 14 de febrero de 2022), que el Comité de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad ya había elogiado al país por promulgar. La directora ejecutiva del Jamaica Council for Persons with Disabilities (JCPD), la Dra. Christine Hendricks, declaró que las normas otorgan al Consejo «un referente reconocido a nivel nacional y de cumplimiento exigible» para dialogar con ministerios, agencias y entidades del sector privado, un respaldo que antes era informal.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que estima que unos 450.000 jamaicanos (alrededor del 15% de la población) viven con alguna discapacidad, ha fijado tres prioridades de seguimiento para los próximos 12 a 24 meses: equipar los nuevos puntos de acceso TIC con tecnologías adaptativas, ampliar la formación en tecnología de apoyo para personas ciegas, con baja visión, sordas o con dificultades auditivas, e incorporar la «accesibilidad por defecto» en los servicios digitales públicos desde su diseño. El JCPD ha comenzado a realizar auditorías de accesibilidad de los sitios web gubernamentales.
Hasta el momento del lanzamiento no se habían publicado cifras de cumplimiento, tasas de adopción ni número de sitios gubernamentales corregidos: las normas son una base jurídica y de gobernanza, todavía sin un resultado medido. La cobertura del Jamaica Observer sobre el «camino hacia el cumplimiento» del país con la Ley de Discapacidad describe una implementación hasta la fecha gradual y desigual, una advertencia útil frente a interpretar el propio lanzamiento como prueba de impacto.
De dónde se obtuvo la información de esta práctica, y cuándo.